AUN CUANDO las producciones alternativas no vivan un tiempo de fiesta, nadie le niega a Chabás su trono en el reino de la diversificación. La Fespal ya es una marca registrada en esta localidad santafesina que conmemoró entre el 7 y el 9 de mayo pasado la décima edición de la Feria que aglutina a los emprendedores de las distintas regiones del país.
Con 547 expositores y unos 70.000 visitantes - de acuerdo a las cifras de los propios organizadores -, el predio del ferrocarril se llenó de color y en tres jornadas de otoño a pleno sol se dieron cita pequeños productores y pymes de Santa Fe, Córdoba, San Luis, Buenos Aires, Mendoza y Patagonia.
Delikatessen, productos gourmet, artesanías, maquinaria agrícola, pequeños animales, frutos que agregan valor a la huerta familiar, se exhibieron a lo largo de tres jornadas, con un buen nivel de ventas y un importante caudal de quejas. Sucede que un alto porcentaje de las producciones no tradicionales de la Argentina se encuentran en una situación de estancamiento que les impide despegar y proyectarse con solidez en el mercado.
Esas fueron, en rigor, las conclusiones del Segundo Foro Regional y Permanente de la Producción, que se desarrolló en el marco de la Feria, donde participó también el periodismo a través del Círculo de Periodistas Agropecuarios y Super CAMPO.
Este encuentro dejó abierta la necesidad de generar un foco de discusión política en la región para impulsar decretos, programas estatales o legislaciones, que neutralicen las dificultades que vive este segmento que supo despegar con buenas perspectivas de mercado a fines de la década de la década de 1990.
MODELO PARA ARMAR. Los productores lograron instaurar el diálogo frente a la queja por la falta de un acompañamiento sostenido y las dificultades de financiamiento. Expresaron que las producciones avanzan como pueden. “En muy pocos lugares se presentan escenarios favorables, donde la preocupación pase por ayudar al desarrollo de estas producciones. Chabás, es un ejemplo como región que acompaña y no abandona los reclamos”, manifestó Guillermo Beney, ingeniero químico, docente secundario y productor artesanal de Fernet y de Licores Medicinales, que vino desde Córdoba para participar de la décima edición de la Fespal.
VALOR AGREGADO. Licores de 50 hierbas, aperitivos serranos y vino patero del Valle de Traslasierra. Frutos en almíbar de batatitas con anis, zapallo con nueces y membrillos al Malbec de Finca del Paraná, en Santa Fe. Pastas de aceitunas saborizadas y escabeches de vegetales de Merlo, San Luis. Aderezos naturales sin sal, libre de conservantes para perfumar salsas, cremas y vinagretas. Una variada gama de productos gourmet se sumaron a los tradicionales quesos Don Domingo de Elortondo, a los licores de El Nono, a los salames de El Chiquito, que ya son un clásico de la Fespal.
REPASO. En sus 10 años, los organizadores de la feria hicieron un repaso y volvieron a insistir en las dificultades que afrontan este tipo de producciones que nacieron en la búsqueda de diversificación, para crecer con asociatividad y escala. Pero que, sin embargo, en muchos casos, todavía no logran ni despegar ni consolidarse, porque en el actual contexto productivo de la Argentina, diversificar constituye un factor de riesgo, dentro del fuerte proceso de agriculturización que domina la producción de esta franja tradicional de la pampa húmeda.
El modelo que propuso la Asociación Civil Fespal se basa en la posibilidad de seguir alentando las producciones no tradicionales como valor agregado de la soja, el trigo y el maíz, que son los cultivos más relevantes de la zona.
“Estamos convencidos de que la diversificación genera trabajo y permite el arraigo de la gente y el desarrollo de los pueblos”, expresó el presidente de la Comuna de Chabás, Osvaldo Salomón, y sostuvo que es posible que estos emprendimientos se transformen en pequeñas empresas e inclusive, llegar a industrias diferenciadas para toda la región. Pero con sostén de políticas. “No queremos ser pueblos fantasmas como los de La Forestal”, argumentó.
Roberto Guercetti, titular de la empresa Conecar – Carcarañá, habló sobre el desarrollo empresario y la transformación como un elemento estratégico. Explicó cómo opera la responsabilidad social en los esquemas productivos de su empresa y exhortó a las autoridades políticas provinciales y nacionales a alentar el agregado de la cadena de valor como elemento estratégico.
En la décima edición de Fespal sobrevoló como un eco una demanda concreta: la solicitud de sostén para que las producciones alternativas puedan incluirse con criterios sustentables en el mapa productivo nacional. |